Enfoque.ar

rsw 1536

¿Sabías que la tendencia natural es mentirnos a nosotros mismos?

Creemos en nuestros sentimientos, aunque ellos no siempre son claros o precisos, y aunque estos no siempre son la verdad.
Esto se debe a que todos tenemos «puntos ciegos», que son actitudes o debilidades que nosotros no podemos ver, pero que otras personas sí y causan conflicto con los demás.
Entonces, ¿cómo podemos ver la verdad más allá de nuestro pripio engaño?
Aquí hay tres formas sencillas en las que podemos comenzar a trabajar en esos puntos ciegos:
Primero, podemos pedir claridad a Dios. Ora: “Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno” Salmo 139:24.
Cuando sepas que tu corazón es engañoso, pídele a Dios que te recuerde lo que es verdad sobre Él y sobre ti. Pídele que te ayude a confiar en Él.
Después de pedirle claridad a Dios, pide ayuda a algunos amigos o familiares cristianos de confianza.
Dios pone personas en tu vida para ayudarte, porque ven cosas en ti que tú no puedes ver. Pueden ver tus puntos ciegos, al igual que tú puedes ver los suyos.
Proverbios 12:15 dice: “Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros”.
Si crees que puedes trabajar en ti mismo, eso es un punto ciego, es autoengaño.
Los tontos piensan que no necesitan consejo, pero los sabios escuchan a la palabra del sabio.
Luego, podemos pedir al SEÑOR que nos cambie. Jesús dijo: “Yo soy… la verdad” (Juan 14:6). Y la Biblia dice que la verdad te hace libre.
Entonces, cuanto más cerca estés de Jesús, tu vida estará llena de la verdad.
Eso significa que serás menos vulnerable al autoengaño mientras caminas a la luz de la verdad de Dios. La verdad de Dios te ayuda a verte a ti mismo y a los demás como realmente eres.
Jesús dijo en Juan 9:39, “—Yo he venido a este mundo para juzgarlo, para que los ciegos vean, y los que ven se queden ciegos”. No estaba hablando de ceguera física.
Decía: “He venido a la tierra para ayudarte a ver tus puntos ciegos y ayudarte a recuperar la vista para que puedas verte a ti mismo como realmente eres”.
Dios puede librarte de tus fallas ocultas, puntos ciegos y autoengaños. Pídele claridad, pide ayuda a algunos amigos cristianos o familiares de confianza y luego pídele a Jesús que te cambie. ¡La verdad te hace libre!
Piensa en esto:
¿Qué pensamientos te repites una y otra vez que sabes que son mentira?
¿Cómo te ayuda el conocer la Palabra de Dios a ver tus puntos ciegos? ¿Qué puedes hacer para conocer mejor la Palabra de Dios?
¿Quiénes son las personas en tu vida que pueden revelarte tus puntos ciegos?
¿Estás abierto a dejar que hagan eso? ¿Por qué o por qué no?
Recibe un fuerte abrazo y muchas bendiciones,
https://williamdelgadog.com/?fbclid=IwAR2Ezi4DLsPQJQYEKPy1mzoQLLwOoCnBW4xOvmG8Ic17G4stvW10ZLedK34
.
Compartir