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Lo que fue, ha dejado de ser

El inicio de la Pandemia nos llevó a una cuarentena estricta que hizo que los servicios online crecieron de una forma exponencial. No había límite y los millones de usuarios se multiplicaron en cada plataforma. Una panacea, el sueño de toda organización y empresa que quiere impactar de verdad… pero la burbuja se está rompiendo, todo ser humano necesita socializar, salir de lo digital para abrazar y amar, y por el ende, la tecnología que en su momento era TODO ahora es un UN RATO nada más.
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En este gráfico vemos cómo las principales plataformas, servicios y apps han visto caer su impacto con el correr del tiempo en pandemia, donde hoy con vacunación y cuidados personales, la gente comenzó a prescindir de algo que lo ocupó durante el encierro. La caída era esperable, pero hay incertidumbre porque la ilusión se está rompiendo y de seguro impactará fuertemente en cada una de ellas.
De seguro tendrán planes de contingencia, comenzarán con nuevas estrategias y buscarán la atención del público otra vez, pero nunca volverá a ser como en 2020. Las formas, inquietudes, acciones e impacto no serán de la misma manera. Replantear el juego, volver a empezar, cuidar lo logrado e ir por lo que está delante.
¿Y esto que tiene que ver con la Iglesia?
Vamos al punto: no podemos pretender que las estrategias de la iglesia 2020 sirvan en 2022. Hemos cambiado, evolucionado, incorporado tecnologías, sumado contextos y creo, también necesitamos sumar timing: un manejo correcto del tiempo entendiendo que lo que fue ya dejó de ser y lo que viene debemos construirlo. Vamos al punto:
  • Las transmisiones en vivo, ¿sirven? ¿la gente lo puede ver on demand?
  • ¿Es necesario transmitir la reunión del domingo o podemos dar una experiencia online?
  • ¿De qué manera reconectaremos a los que no volvieron?
  • ¿Cómo incorporaremos tecnología y nuevos medios a la educación bíblica para niños?
  • ¿Cómo la Palabra de Dios puede estar más presente en el día a día de cada creyente?
  • ¿Cuáles son los desafíos para TU congregación en TU contexto?
  • ¿Vale la pena repetir fórmulas de otros?
  • ¿Será que es el momento de organizar la innovación necesaria para captar la atención de miles en lugares no físicos?
Me quema el corazón esto, lo pienso y wow, cuánto hay para hacer, para pensar, replantear, cuidar, avanzar, frenar, invertir y tantos otros verbos que son parte de buscar lo mejor de Dios para estos tiempos.
Pidamos sabiduría, veamos qué sucede en las familias, aprendamos de tecnologías, innovemos, busquemos soluciones y no tengamos miedo a tomar decisiones. Este es exactamente el corazón de IgleTech, lo que nos mueve, pensar y repensar la mejor manera de ser y hacer iglesia en todo lugar.
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