Enfoque.ar

KatalinNovak 750x500 1

Hungría tiene presidente cristiana

Se trata de Katalin Novak, quien estuvo durante años vinculada a políticas familiares en el país europeo. Ferviente cristiana y provida, Novak no dejó dudas de cuáles serán las políticas que adoptará durante su gobierno.

El Parlamento húngaro eligió a Katalin Novak, cercana al primer ministro soberanista Viktor Orban, como presidenta del país, convirtiéndola en la primera mujer en ocupar este cargo protocolario en este país de Europa central.

La ex ministra de 44 años, a cargo de la política familiar durante mucho tiempo, obtuvo 137 votos, frente a los 51 para su rival de la oposición, el economista Peter Rona. No había ninguna duda sobre su victoria, teniendo en cuenta la amplia mayoría del partido conservador Fidesz de Orban. Como ministro de Asuntos de la Familia, Novak siempre defendió la preservación de los valores tradicionales en el país.

Novak, pieza clave del dispositivo de Orban para defender su visión tradicional de la familia y poner fin al declive demográfico, hizo hincapié en sus valores en su discurso antes de la votación. “Nosotras, mujeres, cuidamos a los niños, cuidamos a los enfermos, cocinamos, podemos estar en dos lugar al mismo tiempo, ganarnos nuestra vida, enseñar, ganar premios Nobel”, declaró.

“Conocemos el poder de las palabras pero podemos callar y escuchar cuando es necesario, y defender a nuestras familias si el peligro acecha”, añadió la política, la más joven en tomar este cargo.

Novak, que asumirá el cargo el próximo 10 de mayo, es una cristiana reformada y declarada provida. Hasta ahora, sus prioridades incluían aumentar la tasa de natalidad en el país y mejorar el apoyo a los niños con necesidades adicionales. A menudo comparte imágenes de su familia y la importancia que la Navidad y otros principios cristianos tienen para su comprensión de la ciudadanía y la política.

En los últimos años, Hungría se ha enfrentado seguido con la Unión Europea (de la que es miembro desde 2004) por varias políticas, incluida la educación sexual, los refugiados y la presencia de “valores cristianos” en la vida pública.

La más que probable futura presidenta de la república magiar ha manifestado en repetidas ocasiones la necesidad de que su país sea fiel a su identidad cristiana. Además ha impulsado una política de apoyo a las familias que está dando frutos tanto en el aumento de matrimonios y nacimientos como en la disminución de los abortos.

Fuente: AFP / Evangélico Digital

Compartir