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Cómo administrar mi dinero en tiempos de crisis

Por Diario PC 
multimedia.normal.9f0cddc5fbed17ce.436c617564696f20546f6d6173656c6c692032303232202d20466f746f2070725f6e6f726d616c2e77656270A casi dos años del inicio de una pandemia que parece no tener fin, uno de los mayores desafíos que hubo que afrontar es el del manejo de la economía. El conferencista Claudio Tomaselli, autor del libro «Economía Sana», inicia una serie de artículos tendientes a dar herramientas para una correcta administración del dinero en tiempos inciertos.

Parte I: Aprender a invertir. Por Claudio Tomaselli (*)
A casi dos años del inicio de una pandemia que parece no tener fin, uno de los mayores desafíos que hubo que afrontar es el del manejo de la economía. La inestabilidad, el cese de actividades comerciales durante largos períodos, la lenta reactivación a partir de la reapertura y las ineficientes medidas tomadas a la hora de
regresar a la normalidad (o a la “nueva normalidad”), hicieron que un importante segmento de la sociedad se viera en serio aprietos económicos.
Muchos de los que tuvieron que parar su actividad, afrontaron con no pocas dificultades la reactivación de sus labores. El poco o nulo ingreso que tuvieron durante los meses de cuarentena hizo que al reiniciar sus ejercicios económicos, tuvieran que enfrentarse a la realidad de que esos 3 o 4 meses de detenimiento, no significaron que
los números de los impuestos y servicios también se detuvieran, sino todo lo contrario.
Por otro lado, quienes tuvieron la bendición de contar con negocios de los denominados “esenciales”, más allá de que continuaron con sus tareas, también sufrieron bajas en sus ventas dado que gran parte de sus clientes inactivos, tampoco tenían dinero para consumir en esos comercios.
Números más, números menos, se podría decir que más de la mitad de la población sigue sufriendo los efectos colaterales de esta pandemia. ¿Qué hacer en estos tiempos donde parece que la plata no alcanza? ¿Cómo hacer para administrar los recursos económicos en tiempos críticos como los que se viven? ¿Cómo alcanzar, en el menor tiempo posible, las metas propuestas desde antes de la pandemia? Quiero compartir algunas ideas, para poder mejorar nuestra vida económica y también nuestros emprendimientos. Y en esta primera entrega, vamos a centrarnos en el dinero que llegar a nuestras manos. Poco o mucho. No nos enfocaremos en la cantidad de dinero que produciremos, sino en qué hacer con ellos.
De cada billete que llega a tus manos, tendrás el poder de determinar su destino. Hay tres maneras en la que uno puede darle utilidad a ese dinero. Cuando las urgencias aprietan, el primer impulso es gastar todo el dinero en esas urgencias. También está aquello importante, las obligaciones que tenemos como contribuyentes. Y gastamos ese dinero en obligaciones. O también, está la opción de invertir ese dinero para que produzca más dinero. Vamos a desglosar estos tres ítems y me permito darle título a cada uno con frases que hice propias en mi diario andar:

Gastalo todo, y habrás decidido ser pobre.

Por lo general la gente gasta todo lo que entra. Viven su vida consumiendo porque no tienen un objetivo, y a largo plazo terminan siendo pobres. Lo primero que tenemos que tener en cuenta para poder invertir es no tener deudas, y disponer de un capital para inversiones. Pero cuando lo gastamos todo, lo que menos pensamos es en invertir. Sí en endeudarnos. Vos y yo fuimos creados para abrir puertas, cuando uno tiene deudas, cierra puertas, y una de esas puertas es a la inversión.
Ahora bien, si a las deudas que tenemos para pagar le sumamos más deuda (consumo y más consumo innecesario, en la mayoría de los casos), no terminaremos nunca de cerrar ese capítulo y se nos pasará el tiempo y las fuerzas para generar inversiones que nos brinden un nuevo horizonte al mediano y largo plazo. Por eso, si
estás en situación de deuda, lo primero que hay que hacer es enfocarse en saldarlas. Y para eso habrá que hacer ciertos sacrificios: reducir los abonos del celular, quitar los canales Premium del servicio de cable (¡o quitar el cable si es necesario, aunque sea por un tiempo, hasta normalizar las cuentas!), caminar en vez de usar el auto para hacer distancias cortas, etc. Cada uno sabe y es consciente de aquellos gastos de los que puede prescindir.

Gastalo en obligaciones, y habrás decidido ser de la clase media.

Gastar en obligaciones es en todos los gastos fijos que uno tiene. Pasa la vida y lo único que hicimos fue pagar obligaciones. Trabajar para pagar, en el mundo financiero se le dice “cambiar tiempo por dinero” y eso es una esclavitud. Antes a los esclavos les pegaban; ahora les pagan.
Con esto no quiero decir que no hay que cumplir con las obligaciones contraídas. Desde ya que debemos cumplir con nuestras obligaciones hasta tener resuelta la próxima etapa de vida o financiera. No hay que soltar una liana hasta tener la otra. Me pasó en lo personal. Años atrás estaba en un trabajo en relación de dependencia; cumplí con las obligaciones y luego renuncié y comencé mi sueño. La idea es que mientras trabajás full time en tu empleo, hacelo part time en tu sueño hasta que luego estés full time en el sueño que estés desarrollando. Si no trabajás por tu sueño, trabajarás por el sueño de alguien más. Jesús decía, “dale al César lo que es del César y dale a Dios lo que es de Dios”. Siempre cumpliremos con nuestras obligaciones sin descuidar nuestro futuro, pero
mientras que pagás obligaciones, vas construyendo tu futura jubilación.
Si no hay oportunidades provocalas, nadie te da nada; solo tenés que provocar que lascosas sucedan. El fin es que el dinero trabaje para vos y no vos trabajar para el dinero.

Invertilo, y habrás aprendido cómo generar riqueza para tu futuro.

Bien importante es cubrir todos los gastos primarios, y separar una parte para inversiones (plata para jugar). Lo único que tenés que “pensar y hablar” es de construir tu negocio de ingresos para poder alcanzar tu objetivo financiero.
Los ricos compran cosas que les generen una ganancia. La mentalidad de la gente pobre es comprar gastos, consumir. Primero lo difícil; luego lo fácil. Porque nos enseñaron a vivir el presente, “porque luego te morís y otros disfrutan tu plata” (falso). La gente que piensa a futuro sabe que no puede depender toda la vida de un sueldo, para jubilarse y vivir de unos pocos pesos de jubilación.
Por eso, qué mejor que pensar en actividades o inversiones que te dejen dividendos para cuando ya no te queden fuerzas o ganas de seguir trabajando. Por ejemplo, poner a trabajar un auto, comprar un rollo de tela y fabricar tu propia marca de ropa, poner un local comercial, compra-venta, reciclado, etc. Pero de esto, vamos a hablar en el próximo artículo porque hay que aprender a invertir.

(*) Claudio Tomaselli es pastor, conferencista y autor del libro «Economía Sana». 
Redes sociales: @claudiotomaselli77
En Youtube: Claudio y Claudia Tomaselli

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